Si probamos algo nuevo en nuestra vida, es porque creemos que nos va a traer cosas buenas, ¿verdad?
Una dieta más sana, acudir a terapia, hacer ejercicio... Cualquier cambio, nos va a costar un esfuerzo, mayor o menor. Pero sabemos que ese esfuerzo compensa, que en un tiempo vamos a recoger los frutos.
Por eso, hoy quiero contarte algunos beneficios del uso del huevo yoni.
Y digo algunos porque cada mujer es un mundo, y es posible que tú experimentes todos estos y algunos más, o que en tu caso sean diferentes.
Siempre digo que lo mejor es liberarse de las expectativas y dejarse llevar por el proceso, pero entiendo perfectamente que quieras saber cuáles son esos frutos que muy probablemente recojas en tu proceso con el huevo yoni.
Voy a usar las palabras de Marta, una de las mujeres a las que he acompañado en su proceso con el huevo yoni y que se ha prestado a compartir su experiencia, para que te cuente cómo ha vivido ella cada uno de estos puntos.
Mayor conexión con tu cuerpo
Uno de los problemas más habituales en las mujeres es que, para protegernos del dolor, nos hemos desconectado de nuestro cuerpo, especialmente de la zona genital, porque ahí guardamos memorias que, en muchas ocasiones, son muy dolorosas.
Gracias al proceso con el huevo yoni podrás recuperar esa conexión natural contigo, con tu cuerpo.
Marta te cuenta...
"No era consciente de lo importante que es la conexión con el cuerpo hasta que empecé a usar el huevo yoni.
Llevaba años haciendo yoga y meditación, y había notado cambios, pero este proceso es otro nivel. Es como si el cuerpo me hablase. Es como si pudiera entender claramente lo que tiene que decirme.
Siento que mi cuerpo ahora, por fin, es mi medio de comunicación con mi alma.
Por supuesto, puedo cuidarme y atenderme mucho mejor a nivel físico pero, sobre todo, tengo una mayor confianza en mí misma. Es como si hubiera abierto una ventana a mi inconsciente, y ahora ya no tengo que mentirme, ni excusarme.
Ahora me entiendo de verdad, a todos los niveles."
Si estás preguntándote si tú también estás desconectada de tu cuerpo, y quieres saber qué beneficios tendrá volver a escucharte, te invito a que te descargues mi audio gratuito "3 señales de desconexión" y empieces a explorar.
Te garantizo que no te vas a arrepentir.
Una intuición más despierta
Nos han enseñado que hay que tomar las decisiones basándonos en los pros y los contras, en lo que podemos ver y tocar. Pero tú sabes que hay un instinto, una intuición, que te ayuda mucho más que hacer listas.
Si quieres escuchar de forma más clara tu intuición, el huevo yoni es la herramienta perfecta.
Marta te cuenta...
"Una de las cosas que más he notado con el uso del huevo es que tengo la intuición más despierta.
Recuerdo un momento hace unos meses. Estaba usando el huevo de cuarzo rosa, trabajando mi autoestima, cuando quedé con unas amigas. Una de ellas había organizado un evento con emprendedoras. Vi claro y cristalino que yo debía estar en ese evento, sin ninguna duda.
Resultó que en ese evento hicimos una dinámica que me abrió los ojos sobre un traumita que arrastraba de mi adolescencia, y que había pasado totalmente por alto. Empecé a tirar del hilo y en menos de dos meses conseguí librarme de esa sensación de "no ser deseable". Y creo que para siempre...
He aprendido que la intuición no te lleva directa a la solución, sino que te guía para que des los pasos correctos. A veces, solo te hace falta en el primer paso y otras veces, en cada uno de ellos.
Ahora escucho a mi intuición alto y claro."
Un suelo pélvico más sano
Ya sea por embarazos, por edad o por estilo de vida, muchísimas mujeres sufren debilidad en los músculos del suelo pélvico, lo que las lleva a sufrir pérdidas de orina e incluso problemas graves de salud.
Con la práctica con el huevo yoni se fortalece el suelo pélvico de forma suave y progresiva y, además, se trabaja la conexión cerebral con los músculos de esa zona, a los que normalmente no mandamos ninguna orden consciente.
Además, mejorará tu lubricación y tu flora vaginal.
Así que, aunque tengas un suelo pélvico sano y fuerte, con el uso prolongado del huevo yoni (siempre siguiendo las pautas de uso y descanso) vas a notar una gran diferencia en tu zona vaginal
Marta te cuenta...
"Como este es un efecto físico, es muy fácil de percibir. Resumiendo, tengo la vagina fuerte, lubricada y esponjosa. Vamos, que da gusto!
Cuando empecé a tener relaciones sexuales, tenía infecciones de orina recurrentes. He tardado muchos años en descubrir que en realidad no eran infecciones de orina, sino irritación de las paredes de la vagina, por fricción en las relaciones.
Así que empecé a usar lubricante en mis relaciones, y también fuera de ellas, cada vez que notaba ese picor y escozor.
Desde que utilizo el huevo yoni ya no me hace falta. Tengo una lubricación estupenda, sin ser incómoda (cuando era adolescente tenía que llevar siempre salvaslip porque manchaba las braguitas). La sensación de picor ha desaparecido por completo y mis relaciones sexuales son una gozada."
Trabajar tu espiritualidad
El huevo yoni es una herramienta profundamente espiritual, y despierta en ti esa parte primaria que nos dice que formamos parte de algo más grande, de un todo.
Cuando nos sentimos en conexión con la vida, con el resto del mundo, nos resulta mucho más fácil entender a los demás, responder con compasión hacia los otros o hacia nosotras mismas y tomar decisiones desde el amor en lugar de desde el miedo.
Marta te cuenta...
"No voy a decirte que ahora soy un ser iluminado que nunca se enfada y que nada le perturba. Pero sí que es cierto que desde que uso el huevo yoni, me resulta mucho más sencillo darme cuenta de que los obstáculos que me pone la vida (discusiones, retos, dificultades) tienen siempre un regalo escondido.
Un aprendizaje, o un lugar del que partir para desenmarañar un enredo...
Me resulta mucho más fácil ver la abundancia que hay en mi vida y agradecer cada detalle. Siento que estoy en mi lugar, y mi intuición me ayuda a encontrar respuestas cuando me siento perdida."
Ver lo que aún no habías visto
En nuestro inconsciente se guardan infinidad de memorias, tanto propias como colectivas, así como patrones y comportamientos aprendidos y que, quizás, ya no nos hacen ningún bien.
Con la práctica consciente con el huevo yoni verás cosas que antes no habías visto, se te pondrán delante (en forma de sueños, conversaciones, intuiciones...), para que puedas tirar del hilo y desmontar todas esas creencias y patrones que ya no te sirven.
Si sientes que hay bloqueos en tu vida o patrones que no te gustan pero "no puedes evitar", es muy probable que la práctica con el huevo yoni sea un estupendo punto de partida para poner luz al origen de esos bloqueos.
Marta te cuenta...
"Hay una persona a la que quiero muchísimo. Hace unos años, metí la pata, no supe gestionar una situación difícil, y le perdí. Creía que para siempre.
Al cabo de unos años, volvió. Y no puedo estar más contenta. Pero lo cierto es que me doy cuenta de que le trato con miedo. Voy con pies de plomo. No quiero volver a meter la pata y que vuelva a enfadarse.
Te podrá parecer que esta es una reacción lógica, pero en realidad me está impidiendo disfrutar de nuestros momentos juntos. Yo no estaba siendo natural, y él tampoco. Mi miedo no nos permitía disfrutar, así que... ¿de qué me servía tenerlo en mi vida, si no podía disfrutarlo?
Un día me levanté inquieta, sintiendo que necesitaba "saber qué debía hacer". Me puse a escribir y en solo unas horas pude llegar a un mensaje que, con tiempo y consciencia, sé que nos va a permitir tener una relación sincera, natural y disfrutona.
Llevo escribiendo muchos años en plan terapia, pero desde que uso el huevo, llego a lugares de paz y de tranquilidad con mucha más facilidad."
Mejor gestión emocional
Solemos preocuparnos de muchas cosas que no podemos cambiar y, sin embargo, no nos ocupamos de otras que sí están en nuestras manos. Eso nos crea frustración y rabia, emociones que se enquistan y luego salen cuando no toca.
Cuando nos hacemos conscientes de nuestras emociones, las entendemos, comprendemos por qué las sentimos y cómo nos ayudan, podemos cambiar esos patrones que no nos hacen bien por otros que nos ayudan a gestionar las situaciones de una forma mucho más constructiva.
Marta te cuenta...
"Me cogí un cabreo tremendo con mi chico este verano. Queríamos probar el kayak por primera vez, pero él quería ponerse un objetivo muy, muy alto, y yo quería simplemente probar a ver cómo me sentía.
Y no había forma de ponernos de acuerdo. Yo le dije que se fuera él solo, pero no me quería perder la actividad, y me cabreaba cualquier solución.
Cuando se lo conté a Mila, ella me ayudó a ver que lo que había en el fondo era ese típico patrón pasivo-agresivo que te sale cuando te sientes oprimida.
Lo interioricé, y pude transmitírselo a mi chico de una forma asertiva. Él entendió mi punto de vista, y me trasladó el suyo. Nos contamos lo que sentíamos y lo que nos acongojaba. Fue una conversación agradable, pero con foco y muy productiva.
Finalmente probamos el kayak y nos encantó! Lo disfrutamos muchísimo, nos reímos, hicimos vídeos... Fue una de las actividades que hemos hecho juntos en las que mejor me lo he pasado.
Sé que el proceso que estoy haciendo con el huevo yoni me está ayudando a entender mejor mis emociones y patrones, aunque a veces necesite algo de ayuda, por supuesto. Pero noto una gran diferencia: mi objetivo ya no es tener razón (antes lo era, vaya que sí), sino ser más feliz."
Sentirte empoderada
Cuando las mujeres nos reunimos y nos desahogamos, una de las sensaciones más comunes es la frustración, el sentir que no podemos hacer nada para cambiar algo que no nos gusta o que nos hace daño.
Con la práctica consciente y prolongada con el huevo yoni, notarás que podrás distinguir mejor lo que debes aceptar de aquello que sí puedes cambiar. Aceptarás con mucha más paz, y sentirás que tienes el poder de cambiar lo que sí está en tu mano.
Esto no es más que la consecuencia de conectar con tu poder interno.
Marta te cuenta...
"Sé llevar una bici. Sé mantener el equilibrio. Pero hasta ahí. Me cuesta un montón girar, no sé soltar las manos, me resulta complicado subirme y bajarme de la bici... Un cuadro. Así que hace muchos años que dejé de intentarlo. Tiré la toalla. Después de muchas lágrimas, dije: "esto no es para mí" y me rendí.
Ahora estoy en pleno proceso con el huevo de cornalina (en el momento de escribir estas líneas, llevo 1 semana) y me he apuntado a un taller para aprender a montar en bici (voy esta misma tarde).
Porque me niego a no poder ir en bici ni en moto. Quiero ser libre de utilizar cualquier vehículo que me convenga, y no voy a dejar que un miedo infantil me lo impida.
Te podrá parecer una tontería, pero si consigo llevar una moto y poder ir en bici, voy a sentirme la mujer más poderosa del mundo.
Ya te contaré."
La energía sexual a tu servicio
La energía sexual es energía de creación. Todo lo que creamos o manifestamos en nuestra vida llega a ella a través de nuestra energía sexual (no solo los hijos).
Pero durante milenios la energía sexual ha sido tachada de pecaminosa. Está rodeada de tabú y de vergüenza, especialmente para las mujeres. Como puedes imaginarte, no es casualidad.
Cuando te abres a conectar con tu energía sexual sin filtros, se abre ante ti un nuevo mundo de posibilidades.
Marta te cuenta...
"Soy una persona disfrutona por naturaleza, y no puedo decir que estuviera desconectada del placer ni de mi sexualidad.
Aun así, después de más de un año usando el huevo, debo decir que hay una diferencia brutal en mi forma de vivir el placer.
Siento una conexión muy fuerte con mi yoni. Cuando hago algo que me emociona, noto cómo se hincha y cómo mi cuerpo se estremece (¡me está pasando ahora mismo escribiendo estas líneas!).
Cuando imagino algo que quiero manifestar, hay muchas veces que siento un pulso muy fuerte en mi yoni y sé que es una señal de que eso es para mí.
Mi energía sexual está más tranquila (antes iba detrás de mi pobre chico como una perrilla en celo ), pero, a la vez, mucho más intensa, porque cuando tengo un momento de intimidad lo disfruto de una forma increíble, incluso un simple abrazo.
Me siento más libre para disfrutar mi sexualidad a mi manera, sin reprimir nada pero tampoco sin forzar. Estoy tranquila y serena, pero llena de alegría y energía.
Es el equilibrio que siempre había estado buscando.
Y, por si te lo estás preguntando... Sí, tengo unos orgasmos maravillosos. Pero mucho."
Ahora tú
¿Cuáles de estos beneficios han resonado más contigo? ¿Has oído que el huevo yoni tenga algún otro beneficio? ¿Cuáles son los que más te gustaría vivir?
Cuéntamelo en comentarios 🙂
Y, recuerda, que ponernos presión para alcanzar un objetivo muchas veces no nos permite disfrutar del proceso y estar abiertas a otros beneficios que, quizás, no habías imaginado.
Los objetivos SMART están fenomenal en el mundo empresarial, pero con el huevo yoni funciona mejor dejarse llevar, estar abierta al proceso.
Si quieres descubrir cuál es tu huevo yoni ideal en este momento, qué mineral puede ayudarte más ahora mismo, te invito a que hagas nuestro test.
Un fuerte abrazo,
Mila
